Miércoles, 03 de julio de 2013

Si alguna mujer dice que no se ha sentido tentada por un buen culo y unos ricos pectorales está mintiendo, no importa incluso si son de tu hijo, tengo 43 años desde que era joven soy una admiradora de los hombres fuertes y sexis, hace unos años mi esposo y yo nos separamos, mis hijas se casaron y sólo quede yo con mi hijo, un adolescente, tenía 14 años cuando nos quedamos solos desde entonces he decidido comenzar una nueva vida, me he dedicado a tatuar y depilar, soy muy buena y me ha permitido costearme un estilo de vida cómodo, asisto al gimnasio con un grupo de amigas y para que he de mentir que lo hago también para admirar a los hombres que asisten allí. Cuando mi hijo cumplió quince años me pidió permiso para entrar, lo que acepte aunque le advertí que no quería que acudiera a mí, no quería tenerlo encima mío, pues era un momento de relajación que tenia con mis amigas.

Pasaron unos meses y un día al comenzar la rutina con mis amigas, mientras como siempre me chuleaban mi trasero, pues lo tengo realmente sexy, me dijeron.

-          Vaya clarisa tienes un culo tan lindo, tan duro, ya sabemos de dónde lo saco tu hijo Juan pablo-. Dijo mi mejor amiga mientras me daba una buena nalgada.

-          Lo tiene tan rico el condenado, míralo allí, con esas zorras que vienen a toquetearlo-. Voltee y era cierto mi hijo había cambiado mucho, tenía unos fuertes brazos que salían de su camisa y un culo que resaltaba, fue ese culo tan rico que llamo mi atención sobre todo cuando una chica lo apretaba escandalosamente.

Me quede muy enojada con eso, así que el resto de la hora, estuve vigilando a la chica que se acercaba a mi hijo s reflotaba contra él, finalmente antes de terminar, la muy descarada le pidió que le mostrara los pectorales, cosa que hizo mi hijo, pero que no pude ver pues estaba de espalda, aquella chica le daba un beso en la mejilla y se fue.

Cuando llegue a casa mi hijo ya estaba en pijama y se veía incluso más sexy, la camisa sport dejaba ver sus brazos musculosos y fuertes y sus pectorales resaltaban, además el pantalón era tan ceñido que se notaba su paquete y el enorme culo que tenia, casi sin contenerme al acercarme a la cocina donde comía un plato de serial, le di una nalgada, mi hijo me miro y me dio un beso en la mejilla, le dije al oído.

-          Ese culo tiene a todo el gimnasio loco.

-          Igual que el tuyo mami-. Me dijo mientras un chorro de leche caía por sus labios, esto lo hizo verse más lindo y sensual.

Desde entonces el hecho de tener a un hombre como hijo me hizo perder el sueño, no podía dejar de verlo, y aunque me controlaba, la tentación de tocar ese culo era muy grande, entonces una tarde, mientras mi hijo juba al Xbox con sus amigos, me acerque a su cuarto y lo escuche platicar con sus amigos.

-          Ese culo de tu mamá, de verdad que es glorioso-.mi hijo se escuchaba muy molesto, pero no decía nada.

-          Si mi madre estuviera así de buena-. Dijo uno mientras se metía la mano bajo el pantalón.

-          No seas tonto es mi mamá, además… bueno no creo que este urgida.

-          Tú mismo nos has dicho que te ve ese culo que tienes mucho.

-          Es normal, tal vez le recuerde el suyo-. Su amigo reía mucho-. Además debes de admitir que si tu madre tuviera unas mejores tetas tal vez ya sería suficiente, no decías que soñabas con tu madre mas tetona dándole duro en las duchas del gim, la verdad es que cuando la ves correr, te dan unas ganas de abrirle ese culo por la mitad.

-          Bueno…la verdad es que…-. mi hijo dudaba-. Con unas tetas más grandes, pero  aún así tienes razón aunque sea mi madre cuando corre con esas en el gim hasta a mí se me pone a mil.

Me retire de allí, estaba molesta pero no sabía porque, lo cierto es que esa conversación me turbo tanto que dure la noche sin dormir, a la tarde siguiente busque una corredora enfrente de la de Juan pablo y me lleve mi espejo, lo puse en cierto Angulo y pude ver como él y sus amigos no me quitaban el ojo de encima.

Un mes después, y de platicarlo con mis amigas me sometí a una cirugía para aumentarme los senos, escogí una talla que me hacía sentir muy sensual, el cirujano me alabo el culo y se sorprendió al descubrir que era natural, unas semanas después cuando me quitaron las vendas lo primero que hice fue ir al gimnasio, me puse lo más cerca que pude de mi hijo y escuche como sus amigos le decían cosas al oído.

Entonces me acerque a ellos y les pedí si me ayudaban con un  aparato el amigo que se había metido la mano al pantalón acepto y me siguió a un aparato sin quitar la mirada de mi culo, cuando me acomode en el aparato, y el estaba detrás mío pude sentir su paquete, empecé entonces a sobarme en él y a soltar gemiditos, lo que puso todavía más caliente, finalmente al concluir la rutina le dije que había estado maravilloso.

Efecto fue instantáneo mi hijo se puso muy molesto conmigo y no me dirigía la palabra en casa, finalmente una tarde al regresar del gim y notar que el sudor transparentaba mis pechos, me dirigí al pasillo sonde él ya se había quitado la playera y lucia su torso desnudo.

-          Quiero que me digas jovencito qué es eso que traes conmigo

-          ¿a qué te refieres?

-          A que no me diriges la palabra-. Entonces note porque esa chica deseaba ver esos pectorales eran divinos, estaban duros y bien trabajados.

-          Nada es sólo que me cuesta verte con esas cosas.

-          Te refieres a esto-.me toque los pechos y no pude dejar de notar que su mirada estaba encendida cuando me los estruje.

-          Sí eso trae mucho la atención pareces una puta.

-          Es eso, crees que tu madre es una de esas putas que andan detrás de ti, ¿no? Como esa que te agarra las nalgas y le enseñas los pectorales.

-          Eso no te incumbe, y si pareces una de esas.

-          Pues sabes algo, me las puse para conseguir hombres, quiero uno, sabes estoy muy sola y no tiene nada de malo que quiera buscar a alguien.

-          Pero...

-          Pero ¿Qué? Acaso crees que tengo contigo, eres mi hijo nada más y dudo que pudieras satisfacer a una hembra como yo-.mi hijo se molesto mucho, parecía realmente ofendido antes de que se fuera le dije-. Además tu también has hecho algo para atraer chicas ¿no? Ese culo no lo tenías antes.

-          Es eso, ¿quieres tocarlo?-. entonces se bajo el pants y tomando mi mano la puso en su culo, aunque tenerlo entre mis manos, me puso a mil, la quite y le di una bofetada.

-          Eres un puerco, soy tu madre.

-          Y tu una puta, crees que no siento como me miras.

-          Y crees que no he notado que no has parado de mirarme las tetas-. Y decidí hacerlo me quite la blusa y mi hijo quedo como congelado a pesar de que el lucia tan rico con solo sus trusas blancas, yo también me veía bien, entonces tome sus manos y las lleve a mis tetas-. Eso es lo que querías que tu madre tuviera mejores tetas ¿no?

Entonces mi hijo me dio un beso, yo le baje la trusa y vi que estaba muy excitado, mientras me agachaba y metía su pene en mi boca, agarre entre mis manos su culo y lo apretuje, estaba tan excitada, las tetas son para ti mi amor, le dije mientras metía su cabeza en ellas y comenzaba a besarlas, ondas de electricidad surcaron mi cuerpo, entonces me aparto las piernas me arrojo contra la pared y comenzó a penetrarme, su pene era tan grande que me desgarraba y yo no paraba de gritar y arañar su culo que estaba ya muy adolorido pues mi hijo gemía cuando lo nalgueaba,  entonces sentí cuando su pene entro completo en mi  y una serie de espasmos se apoderaron de mi cuerpo, le arañe la espalda y llegue a mi primer orgasmo.

Sin más mi hijo me dio un beso y me metió la lengua al esófago, sentía que todavía estaba muy excitado, y entonces mientras me decía que me probaría que podía conmigo y más me voleo poseso de una lujuria que no hubiera imaginado, dice mi amigo Carlos que quiere romperte el culo hace mucho, lástima que seré yo el primero, me dijo al oído, entonces se arrodillo y me metió la lengua, haciendo movimientos para humedecerme, finalmente, sentí ese mástil  que me entraba completo no pude más que proferir gritos cada vez más altos, tenía a mi hijo cumpliendo la fantasía de su adolescencia darme duro por el culo, mis manos encontraron las nalgotas de él y mientras me la metía yo se las tocaba. Estaba posesa de pasión y de deseo y cuando sentí el chorro caliente que inundo mi culo y descendió por mis piernas, me contraje en un segundo orgasmo que se sucedió con un tercero y así hasta que quede de rodillas frente a él, entonces le dije, no te vistas ahora es mi turno y levantándome todavía con restos de su leche en mi piel, primero le di un beso en la boca y con mi dedo le metí su propia leche, seguí bajando hasta sus pectorales, donde con mi lengua libere sus pezones, baje y probé su tablilla de chocolate y finalmente llegue a ese obscuro objeto de deseo y lo mordí, como lo hacía en mis sueños y mientras mi hijo cerraba los ojos, yo también lo tome como perra.              


Publicado por madredenalgon @ 5:46
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